| Bebidas gaseosas afectan a la salud |
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| Publicado por Maria Paula Amador |
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Resulta irónico que el consumo de bebidas que nacieron como forma de curar enfermedades, ahora estén causando lo contrario. Las marcas están completamente posicionadas en la mente de los consumidores. Las inversiones en publicidades impactantes y agresivas son monstruosas. En este terreno, lo importante es conocer la información suficiente para evitar el abuso de ellas. “Todo en exceso resulta nocivo para la salud.”
Hoy en día, las gaseosas se han vuelto un producto necesario para la mayoría de las personas que las consumen. Aunque existan mil debates sobre el efecto que tienen estas bebidas sobre la salud de los consumidores, parece que la gente aun no ha caído en cuenta de los problemas que desencadena el abuso del consumo de estas bebidas. Se cree que la invención de las versiones bajas, o cero calorías, son la solución al problema. La verdad es que está comprobado que esto no hace la diferencia. Investigadores de la Universidad de Boston se concentraron en averiguar cómo influye el consumo de gaseosas al evaluar a más de 6.000 individuos. De esta manera, descubrieron que las personas que toman gaseosas a diario (sin importar que sean light) tienen un 44 por ciento más de probabilidad de contraer el síndrome metabólico; definido por la presencia de 3 o más factores de riesgo. Uno es la obesidad central. Otros son: nivel de triglicéridos elevados, colesterol bueno (HDL) reducido, presión arterial por encima de 13/8 y glucosa en ayunas elevada o diabetes tipo 2 previamente diagnosticada. En Estados Unidos, la obesidad es muy común en las personas que consumen grandes cantidades de gaseosas por su alto contenido de azúcar. Una de cada cinco personas adultas es obesa, y entre los adolescentes y niños mayores de 6 años, más del 15% está excedida de peso. Esta cifra triplica la cantidad de personas jóvenes que tenían sobrepeso en la década de 1970, y al menos 300.000 muertes por año están asociadas con la obesidad, debido a que genera problemas de circulación y cardiovasculares. De igual manera, está comprobado que las bebidas cola poseen el mismo pH que el jugo gástrico, por lo que no afecta a las paredes estomacales. Sin embargo, si son corrosivas para los dientes y huesos y producen desmineralización. Al llegar a la sangre, el ácido fosfórico contenido en la bebida es neutralizado por el cuerpo a costa de sales que contienen minerales como el calcio, magnesio, sodio y hierro y también, en conjunto con el azúcar, dificulta la absorción del hierro. Es tal el poder corrosivo por su contenido de ácido fosfórico, que es utilizada muchas veces para destapar caños, eliminar manchas de oxidación, quitar grasa profunda e incluso corroer hierro. Un clavo sumergido en Coca Cola puede llegar a disolverse en 4 días. Imagínese ahora lo que puede llegar a hacer con huesos y dientes si su consumo es excesivo, como sucede en muchos de los consumidores que se han vuelto adictos. Las gaseosas cola contienen una sustancia potencialmente adictiva: la cafeína, uno de los ingredientes de la famosa fórmula secreta. Esta sustancia es un estimulante del sistema nervioso que produce sensaciones agradables al ser consumida en cantidades elevadas (400 a 600 mg). Aunque una lata de Coca-Cola tenga aproximadamente 50mg de cafeína, considerando la cantidad que consumen algunas personas, la adicción si puede ser generada. Puede provocar insomnio, taquicardia, dolores de cabeza y hasta ataques de ansiedad. De cada 10 personas que toman regularmente este producto, al menos 4 desarrollan una dependencia psicosomática con la ingesta de esta bebida. Así se conozca la verdad de los efectos de las gaseosas sobre la salud, su consumo incrementa cada vez más. ¿Qué hay detrás de todo esto? Las empresas embotelladoras de gaseosas invierten millones de dólares en campañas publicitarias para lograr posicionar sus productos en el mercado para que la gente elija sus marcas con logos llamativos. También han sacado nuevos productos como respuesta a los efectos de las bebidas sobre la salud. Es así como han nacido las gaseosas light, que engañan a la gente, haciéndoles pensar que como no tienen azúcar ni calorías, el problema está solucionado. Las gaseosas dietéticas representan el 30% del mercado estadounidense de gaseosas (70.100 millones de dólares), y en parte, son recomendadas por la Asociación del corazón de Estados Unidos a personas que comúnmente asisten a restaurantes de comida rápida. Estas bebidas no contienen azúcar, el principal responsable de los desequilibrios de minerales en el organismo, que pueden llevar a enfermedades como la artritis, cáncer, diabetes y osteoporosis. Sin embargo, y lo que no todo el mundo sabe, es que las gaseosas light son endulzadas con aspartamo. Esta sustancia contiene propiedades neurotóxicas, que provocan daños cerebrales, pérdida de memoria y confusión mental, daños en el sistema nervioso, y, como si fuera poco, contribuye al desarrollo del Alzheimer. Según la Asociación Internacional de la Industria de Refrescos, las gaseosas contienen agua como ingrediente principal, sustancias aromáticas, edulcorantes, dióxido de carbono, ácidos, colorantes, y en algunos casos, conservantes, antioxidantes y otros aditivos. Dentro de este contexto, muchas marcas que están bien posicionadas en el mercado han ofrecido, como respuesta a los consumidores, algunas estrategias de prevención. Empresas como Coca-Cola, iniciaron campañas que intentan orientar a las personas a un consumo más saludable recalcando la necesidad de hidratación del cuerpo, de consumir una dieta balanceada y de hacer ejercicio. El mercado hoy Hoy en día, The Coca-Cola Company, con oficina principal en Atlanta, controla un 50% del mercado mundial de las gaseosas, realizando un 70% de sus ventas fuera de los Estados Unidos (país en el que sigue siendo la marca más vendida y en donde las ventas superan los 21 millones de dólares desde el año 2003). Vende unas 300 marcas en más de 200 países, dominio que ha logrado a lo largo de todo el siglo XX. Ahora tiene filiales en todos los países donde se venden los productos y poseen un contrato internacional estándar de embotelladoras que permite proteger los productos Coca- Cola en el mercado mundial. Las gaseosas, habitualmente, son un producto altamente elástico en relación a los ingresos de los consumidores, debido a que no son de primera necesidad. Sin embargo, los grupos de consumidores son cada vez más amplios. Estudios comprueban que el consumo de estas bebidas se inicia por lo general a partir de los 5 o 6 años de edad aunque hay un 20% de niños entre 1 y 2 años que ya las consumen y en la mayoría de los casos es gracias a sus padres. El consumo aumenta en adolescentes varones entre 12 y 19 años. Existen valores estadísticos sobre los países con mayor consumo de gaseosas que ubican a Estados Unidos en la primera posición (con 201 litros per cápita al año). Siguen México con 149 litros y el Reino Unido con 92. ¿Cómo frenar el daño? El consumo mundial de las bebidas gaseosas muestra cifras alarmantes. Esto se debe a la dependencia adquirida por las nuevas generaciones, cada vez más vulnerables frente a las enfermedades. La labor de generar conciencia debe ser de los padres adultos, quienes deben enseñar a sus hijos a consumir alimentos de manera sana. A la batalla de las campañas de marketing de las empresas podemos responder con un consumo moderado que frene su impacto en la mentalidad de los jóvenes para contrarrestar el deterioro de salud de tantas personas, cambiándolo por conocimiento, y formación de criterio en defensa del bienestar. En medio de este libre flujo de mercado se requieren instrumentos de defensa para alarmar a la sociedad, dosifiquemos la cantidad de químicos ingeridos en nuestro cuerpo. |